Cómo acompañar al niño enfermo

La puericultura en relación con el niño enfermo, como toda puericultura, implica acompañamiento. Algunos de los aspectos que se deben tener muy en cuanta en estos casos son:

  • Es conveniente ser tolerantes, comprensivos y cariñosos con el niño enfermo, pero sin excesos que lleven a la sobreprotección
  • Las manifestaciones de excesiva ansiedad por parte de los padres son captadas por los niños aun de corta edad e influyen negativamente en su estado anímico, dificultando el desarrollo de mecanismos de adaptación a su situación
  • Es necesario evitar la utilización del médico como amenaza para lograr del niño un determinado comportamiento, pues la relación médico-niño debe ser empática y muy amistosa
  • Cuando el niño va a ser sometido a procedimientos de diagnóstico y tratamiento, deberá explicársele toda la verdad sobre los mismos, sin utilizar engaños ni tretas que son contraproducentes y hacen que el niño pierda la necesaria confianza que debe tener en sus padres
  • Se debe propiciar en el niño enfermo la utilización de todas aquellas manifestaciones comunicativas tan necesarias para un afrontamiento adecuado de su enfermedad, como gestos, palabras, juegos y dibujos
  • Es fundamental evitar a toda costa que la explicable ansiedad de los padres los lleve a privilegiar los aspectos médicos relacionados con el niño sobre los afectivos. Se debe tener muy presente que el niño siempre será más importante que su enfermedad.

Juan Fernando Gómez Ramírez

Pediatra puericultor