Carta de los Lectores

buzon

Recuerde que

Según el artículo 11, del Decreto 806 del 30 de abril de 1998, el niño pue­de acceder directamente al pediatra sin que tenga que ser visto primero por un médico general. El artículo dice textualmente:

“Condiciones de acceso. Para acceder a cualquiera de los niveles de complejidad del plan obligatorio de salud, se consideran como indispensables y de tránsito obligatorio las actividades y procedimientos de consulta de medicina general y/o paramédica del primer nivel de atención. Para el tránsito entre niveles de complejidad es requisito indispensable el procedimiento de remisión. Se exceptúan de lo anterior solamente las atenciones de urgencia y pediatría”.

Revista Crianza & Salud
Sociedad Colombiana de Pediatría

Señores

Revista Crianza & Salud

Sociedad Colombiana de Pediatría

Cordial saludo,

Reciban mis felicitaciones por su excelente publicación. Quisiera preguntarles øcuánto ve un recién nacido y a qué distancia deben estar los móviles para que él los vea?

Atentamente,

Marla Ospina

Rta.

La visión del recién nacido es borrosa y para percibir bien los objetos estos deben estar a una distancia promedio de 30-50 cm.

La visión del recién nacido es imperfecta; se considera que es borrosa y que existe una limitada coordinación de ambos ojos en los días iniciales. Percibe bien los colores blanco y negro. Hacia la sexta semana puede identificar el color rojo y, más adelante, el verde.

En las primeras cuatro semanas puede seguir objetos que se mueven frente a él. El rostro humano es su imagen favorita. Hacia el mes de edad es bastante sensible al brillo e intensidad del color y, por lo tanto, preferirá ver figuras de colores intensos y que contrasten fuertemente.

El ser humano nace con una visión muy limitada que se va desarrollando con el paso del tiempo hasta alcanzar la visión normal (20/20) hacia los 2-3 años de edad. Siempre será bienvenida la estimulación visual que los padres puedan brindarle en la vida diaria al mirar al recién nacido directamente a los ojos, hablándole y comunicándose con él mediante gestos, con dulzura, cariño y amor.

Lecturas recomendadas:

 

Cordialmente,

Crianza & Salud