Características del niño escolar

El niño escolar tiene conciencia de sí mismo, le importa mucho lo que piensan de él y su estado de ánimo es estable. Sin embargo, hay que darle el peso justo a los problemas que manifiestan sin minimizarlos, para brindarle el apoyo que requiere. En esta edad posee sentido de individualidad y capacidad crítica, y puede establecer relaciones duraderas con personas diferentes a sus padres, que lo preparan para irse vinculando más a la sociedad en la que vive y separarse de su núcleo familiar cuando llegue el momento.

En la edad escolar, el niño comprende que las personas pueden tener diferentes puntos de vista y diferentes necesidades, lo que contribuye a que la pataleta de la etapa anterior se minimice hasta desaparecer. No obstante algunos pueden desobedecer y tener momentos de conflicto con sus familiares o hermanos, por lo que demandan conductas congruentes de los padres y demás acompañantes de crianza.

Además, tiene una gran actividad motriz, ejecuta movimientos corporales con más fluidez y equilibrio; puede combinar períodos de mucha agitación con otros de calma y concentración; le llaman la atención los juegos colectivos, algunas veces de mucho movimiento y otras, sedentarios; puede quedarse más tiempo en el mismo sitio; alcanza una buena coordinación visomotriz, aunque a veces demuestra torpeza porque exagera sus movimientos.

El amor, el afecto, la comprensión y el reconocimiento por parte de sus padres, maestros y amigos, le ayudan en su desarrollo biológico, psicológico y social. El diálogo, las normas y reglas consensuadas serán básicas en el acompañamiento del niño en edad escolar, puesto que en esta etapa es capaz de entender lo que pasa si se trasgrede la norma.

Miryam Bastidas Acevedo

Pediatra puericultora