Calificación de los comportamientos en niños y adolescentes

En el acompañamiento a niños y adolescentes, es necesario calificar todo comportamiento (conducta) de ellos, en términos del bienestar y el desarrollo, como aceptable (bueno, adecuado o deseable) o inaceptable (malo, inadecuado o indeseable).

Esta calificación depende de los patrones culturales en los que ocurra la crianza, las características de los adultos cuidadores y sus estados de ánimo; así, puede suceder que no se considere inaceptable que un niño de catorce meses riegue la comida, pero sí que lo haga uno de cinco años cuando la mamá esté ofuscada o que no lo sea si el comportamiento ocurre el día de su cumpleaños.

La calificación desacertada de un comportamiento de un niño o un adolescente generalmente se debe a que no se utiliza como referente de calificación el interés superior del niño o adolescente. Uno de los desaciertos frecuentes es calificar de inaceptables comportamientos acerca del dormir, del comer o del jugar.

Si es determinados momentos los comportamientos relacionados con estas acciones no son los que desean  los cuidadores adultos, es necesario analizar sin rabia lo que ocurre y hacer los ajustes necesarios, en función exclusivamente del deseo y las creencias del adulto, para lo cual es necesario conocer muy bien cómo es el proceso de desarrollo.

Gabriel Álvaro Posada Díaz
Pediatra Puericultor