Alimentación en la edad escolar

El niño en edad escolar necesita una alimentación completa, equilibrada, suficiente y adecuada –CESA- , que le proporcione todos los nutrientes que requiere para su crecimiento.

Algunos escolares se niegan a ingerir el desayuno, sobre todo cuando éste se le ofrece muy temprano, porque les produce náuseas; en estos casos, los padres pueden compensar esta carencia aumentado y mejorando la calidad de los alimentos que les empacan en la lonchera para la mediamañana.

Generalmente, el niño escolar tiene un buen apetito; en ocasiones puede tener inapetencia transitoria, sin que esto sea motivo de preocupación; otras veces, tendrá una falsa inapetencia, en la que hay preferencia sólo por algunos alimentos, principalmente golosinas, muchas veces influido por los medios masivos de comunicación; en tal caso habría que controlarlas, de tal forma que su ingestión no interfiera con la de otros nutrientes necesarios.

Los padres y maestros, deden enseñarle el valor nutritivo de los alimentos, tanto los que se consumen en la casa como en la escuela.  Los requerimientos nutricionales en la edad escolar pueden ser suministrados en cinco comidas diarias: desayuno, refrigerio en la mañana, almuerzo, refrigerio en la tarde y cena.

El desayuno, almuerzo y cena deben contener todos los nutrientes –proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas, agua y fibra-; los refrigerios generalmente aportan energía, para que el niño continúe con su gran despliegue de actividad.  Cuando el niño no consume un desayuno o almuerzo completo, los refrigerios deberán contener, además de alimentos energéticos, los otros nutrientes.

Algunos niños llevan sus refrigerios de la casa, pero otros los adquieren en la tienda escolar; ésta debe ofrecerle al niño una variedad de alimentos que sean nutritivos y saludables.

 

Miriam Bastidas Acevedo
Pediatra puericultora