Adornos de Navidad: Significado y simbolismo

Por: Lina María Martínez Fonseca
Coordinadora editorial de la revista Crianza & Salud

Cada año, en la época de Navidad, empleamos una gran variedad de adornos y ornamentaciones para decorar nuestras casas, tanto en su interior como en el exterior, así como las calles, establecimientos, entre otros lugares. Desde guirnaldas, luces, estrellas, velas, campanas, hasta coronas de muérdago, flores de Pascua y el infaltable árbol de Navidad, todo hace parte de una clase de atavíos y piezas que, de generación en generación y por centurias, se han utilizado para darle el toque festivo y esplendoroso característico a esta importante temporada.

Muchas de esas decoraciones navideñas tienen su origen en una tradición histórica, forman parte de la cultura de una sociedad, tienen un sentido, un significado o un simbolismo. Cada objeto o elemento decorativo que usamos tiene una razón de ser. Detrás de muchos de ellos existe una historia, una costumbre, una religión, una creencia o una leyenda. Descubramos qué hay detrás de toda esta usanza navideña.

¿Por qué usamos adornos en Navidad?

Las decoraciones navideñas son tan antiguas como la misma Navidad. En la historia de la humanidad se hacen menciones que aluden a la antigua fiesta romana, denominada Saturnalia (cuyo origen se cree fue en el siglo V a. C.), como aquella de la que se derivan muchas de las celebraciones de las culturas occidentales, entre ellas, la fiesta cristiana de la Navidad.

Saturnalia, que se celebraba a mediados de diciembre, es un ancestral festival pagano romano que se realizaba en honor al dios agrícola Saturno. Sus festejos, según el canal History, son la fuente de muchas de las tradiciones que ahora asociamos con el periodo de la natividad. Y, de hecho, durante esta festividad era común la práctica de ofrecer regalos o sacrificios a los dioses durante la temporada de siembra de invierno, así como la decoración de las casas con coronas de flores y otras plantas, y el uso de velas cónicas de cera, llamadas cerei, cuyo significado era la luz que regresaba después del solsticio.

Su significado

Existen muchos elementos decorativos navideños; sin embargo, mencionaremos los más representativos y usuales:

  • Árbol de Navidad: nada es más simbólico de esta época que el árbol de Navidad. Según el sitio web Christianity Today: “El primer árbol registrado para Navidad se puede encontrar en 1510 en Letonia y en 1521 en Eslovaquia; no obstante, la tradición de poner árboles en las casas durante el invierno, y no solo en Navidad, se remonta aún más a la época pagana”. Se cree que su uso se debió como significado de vida en medio de las oscuras y frías noches de invierno. Debido a que sus hojas son verdes todo el año, como símbolos cristianos, los árboles de hoja perenne representan la perseverancia, esperanza y resistencia a la adversidad.

Para muchas culturas tienen diferentes significados, tales como “el árbol del paraíso original”, “el arbusto ardiente que le habló a Moisés”, o el árbol que San Juan Apóstol vio en el “Libro de las Revelaciones” cuyas hojas tienen medicina para la gente.

Sin embargo, existe una leyenda, en particular, que describe la manera en la que el árbol de Navidad llegó a formar parte de esta tradición festiva: “Cuando el monje benedictino inglés Bonifacio (santo conocido como el apóstol de los germanos) estaba realizando un trabajo misionero en la Alemania del siglo VIII, se encontró con un clan de alemanes nativos que hacían sacrificios frente a un enorme roble como tributo al dios nórdico pagano Thor. Para detener su idolatría, Bonifacio cortó el árbol y los paganos se quedaron en estado de shock, esperando que el rayo de su dios cayera sobre la cabeza de este. Viendo que esto no pasó, el monje aprovechó la oportunidad para convertirlos. Meses después, un abeto (árbol de la familia de las abietáceas) brotó del roble caído, convirtiéndose en un símbolo triangular de la trinidad y el renacimiento bajo el cristianismo”.

Su color verde y forma de punta son símbolos de la vida y el amor de Dios, y las luces que lo adornan nos remiten al misterio de la Nochebuena, cuando Jesucristo llega al mundo trayendo la luz de una nueva esperanza. De igual forma, la tradición de poner los regalos de Navidad al pie del árbol tiene un sentido cristiano, pues nos recuerda que de este proceden todos los bienes.

  • Pesebre: aunque, en la actualidad, la Navidad se ha convertido, en gran parte, en una fiesta secular, la “razón de la temporada” para las personas que profesan la fe católica y cristiana sigue siendo el nacimiento de Jesucristo. Y el pesebre, o “nacimiento”, el símbolo de ello.

De acuerdo con la Enciclopedia Católica, fue Giovanni di Pietro (más conocido como San Francisco de Asís) quien le dio origen y popularizó la idea de representar el nacimiento de Jesús mediante lo que hoy conocemos como pesebre. Todo inició en la Navidad de 1223. Francisco estaba débil y enfermo, y pensando que tal vez esa sería su última celebración en la tierra, quiso hacerla de una manera distinta y especial. Por ello, con la ayuda de un amigo y el permiso del papa Honorio III, hizo la representación de un “pesebre vivo” (con personas y animales reales) en un pequeño bosque en Greccio (Italia), como una sorpresa para todos los habitantes del pueblo. Dicha recreación del ™Belén∫ fue todo un éxito entre los lugareños.

Desde entonces, los monjes de la orden franciscana, creada por di Pietro, lo convirtieron en una tradición navideña, llevándolo a cabo anualmente. Con la expansión de la Iglesia Católica en América, el continente adoptó esta tradición y, actualmente, son muchos los hogares que montan hermosos “nacimientos” en variados materiales y diseños, utilizando pequeñas figuras en barro, yeso u otros elementos.

Otros símbolos representativos

  • Luces y velas: la Navidad sin luces no es Navidad, forman parte del esplendor y brillo que la caracterizan. David Allan Bednar, miembro del Quórum de los Doce Apóstoles de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, dice: ™Muchas de nuestras memorables y perdurables tradiciones navideñas incluyen diversos tipos de luces: para colgar en los árboles, dentro y fuera de nuestras casas, y como adorno en nuestras mesas. Ellas nos recuerdan a Aquel que es la fuente de toda luz, que Jesucristo es la `luz del mundo’, que debemos ser luces para los demás y ayudar a otros a venir a Cristo∫. Entre tanto, el origen de las velas de Navidad en la decoración viene de cuando la Virgen María dio a luz al niño Jesús en el pesebre bajo la luz de estas. Evocan la espiritualidad y belleza de una época especial, colmada de alegría.
  • Estrellas: se utilizan en Navidad como representación de la estrella de Oriente que anunció la llegada del niño Jesús y que guio a los tres Reyes Magos hasta el portal de Belén para conocerlo y darle sus presentes. Además, las estrellas simbolizan la esperanza y la luz para alcanzar una vida mejor. También son el signo celestial de una profecía cumplida hace mucho tiempo y la brillante esperanza para la humanidad.
  • Muérdagos y guirnaldas: el muérdago es una planta parásita aérea, siempre verde, que no tiene raíces propias. Vive del árbol al que se adhiere y, sin este, moriría. Es un símbolo navideño del amor que profesamos y que existe porque Dios nos ama.

Entre tanto, la guirnalda o corona es el adorno que les da la bienvenida a los visitantes a los hogares durante la época de fiestas de fin de año; por ello, comúnmente se pone en las puertas de las casas. Su uso inició con las prácticas populares de los germánicos en las épocas cristianas. Las primeras guirnaldas tenían cinco velas, cuatro de ellas alrededor y una quinta en el medio. Las tres primeras (de color violeta) representan la expectativa fiel; la cuarta (de color rosa) simboliza la alegría por la próxima llegada del Niño Jesús; mientras que la quinta (de color blanca) es el símbolo del nacimiento de Jesús.

Las coronas tradicionales son un emblema de la eternidad de Dios porque es un círculo que no tiene ni principio ni fin, y, adicionalmente, representan la misericordia de Dios para con sus hijos, en donde el color verde es la insignia de la esperanza y la nueva vida.

  • Lazos de cinta de terciopelo rojo: los enormes lazos rojos son un signo de paz y solidaridad, uniendo a las comunidades con su apariencia amistosa. Según la página weBeChristmas: “Hasta el siglo XX, los regalos se presentaban en conos de papel sin adornos. Esto cambió a principios de la década de 1900, cuando una historia corta, de temática navideña, sugirió la idea de usar un lazo rojo para la envoltura de un paquete”. Y, desde entonces, ha sido un elemento básico para envolver regalos y decorar árboles, exteriores, y otras cosas más.
  • Bastones de caramelo: el famoso bastón de rayas rojas y blancas, de la época decembrina, representa la forma de un cayado de un pastor. La Arquidiócesis de Nueva Orleans lo describe así: “Jesús, a menudo conocido como `el Buen Pastor’, nació en Navidad. Su nacimiento fue la manera en que Dios devolvió al redil los corderos perdidos. Sus franjas rojas simbolizan la sangre, el sacrificio de Cristo, y las blancas su pureza”.
  • Bolas o esferas de vidrio: aunque ya se están fabricando en otros materiales, las bolas o esferas que, por lo general, se cuelgan en el árbol de Navidad se elaboran tradicionalmente con la técnica del vidrio soplado.

En un inicio, los árboles de Navidad eran decorados con manzanas rojas y velas, pero pronto esta costumbre sería reemplazada por esferas de cristal debido a que las frutas se echaban a perder y las velas eran un peligro.

Las bolas navideñas simbolizan los dones de Dios a los hombres (sabiduría, entendimiento, ciencia, consejo, piedad, fortaleza, temor a Dios) y representan las oraciones que, según la tradición cristiana, se deben realizar durante el período del adviento, que comienza cuatro semanas antes de la Navidad, y su color depende de su intención. Las tradicionales son de cuatro colores:

  • Rojas son para plegarias y deseos.
  • Plateadas para agradecimientos.
  • Azules de arrepentimiento.
  • Doradas de alabanza.

 

  • Campanas: el sonido de las campanas se remonta a las celebraciones paganas de invierno empleadas para expulsar a los espíritus malignos. En Navidad, suenan para anunciar la llegada de la temporada y el nacimiento de Jesús.

Verde y rojo: los colores simbólicos de la Navidad

Son infinitos los colores y estilos que actualmente se usan dentro de la decoración navideña contemporánea; no obstante, los colores tradicionales de la Navidad son el verde y el rojo. El dorado y el plateado también son muy comunes, al igual que los metálicos, pero, definitivamente, los que se han conservado por generaciones en todo el mundo han sido los primeros. Y se preguntarán: “¿Por qué estos colores?”. Según Christmas Decor, “esto se atribuye a que tanto el verde como el rojo son tonos que están impregnados de un contexto religioso. El verde está asociado con la continuación de la vida durante el invierno, así como con la creencia en la vida eterna de Jesús, mientras que el rojo simboliza la sangre de Jesús”.