Acompañamiento a las familias en la crianza múltiple

Por: Natalia Andrea Suárez Osorio
Residente de segundo año de la especialización en Pediatría (Universidad de Antioquia) y

Olga Francisca Salazar Blanco
Profesora del Departamento de Pediatría y Puericultura (Universidad de Antioquia)

En las últimas décadas se ha observado un aumento en la prevalencia de los partos múltiples y, gracias a los avances de la ciencia, hay una mayor sobrevida de los recién nacidos fruto de estas gestaciones, con los consiguientes desafíos en la crianza: económicos, de salud y los relacionados con el acompañamiento para la formación de diferentes individualidades.

Los gemelos producen en las familias un mayor estrés físico, emocional y económico, aunado a la intensa demanda de cuidado y mayor fatiga, que conlleva, en algunas situaciones, a estados de depresión materna, la separación de los padres o el abandono laboral, y se ha asociado con menores ingresos para la madre. Sin embargo, a pesar de los múltiples desafíos que enfrentan, las familias describen un nivel de satisfacción doble con los logros de sus hijos y destacan como ventaja que estos tendrán un compañero de juego con quien aprenderán a compartir.

Preparación de los padres

Cuando se informa acerca de una gestación múltiple se generan sentimientos de temor e inseguridad en los padres, además, surgen interrogantes sobre su capacidad para criar a dos o más niños al mismo tiempo.

Por otro lado, cuando la familia conoce de manera temprana la presencia de una gestación múltiple, hay mejores tasas de supervivencia gemelar y una mayor preparación. Al respecto, la recomendación es consultar libros, tales como: El gran libro de los gemelos: desde el embarazo múltiple hasta la edad adulta; y páginas de internet, como: www.laligadelosmultiples.com; así como folletos sobre crianza múltiple.

Es importante que los padres conozcan los riesgos para la salud materno-infantil, asociados a retos económicos, físicos y emocionales, con el fin de que tanto la pareja como la familia se repartan las distintas responsabilidades, busquen la ayuda de familiares que les brinden apoyo, sobre todo en los primeros días, identifiquen el personal de la salud que les puedan dar asesoría, y contacten a otras familias que han vivido experiencias similares para escuchar sus consejos e incluso conseguir artículos útiles para gemelos, como coches, cojines especiales para la lactancia, sillas para el carro, pañaleras, entre otros. El éxito del cuidado de los gemelos es la receptividad a las diversas fuentes de ayuda que pueden existir y a la creación o fortalecimiento de las redes de apoyo.

Es frecuente que los padres experimenten la sensación de cansancio e incapacidad de cuidar a los dos al tiempo, pero deben saber que poco a poco los niños irán creciendo con períodos de sueño más prolongado y mayores intervalos entre la alimentación, lo cual les otorgará la posibilidad de tener más tiempo para el descanso. Para ello, los padres deben organizar turnos y tareas para el cuidado de los hijos con el objetivo de encontrar momentos para descansar, satisfacer sus necesidades personales y fortalecer la relación de pareja, pues requieren de una buena salud para ejercer su rol de padres. A los cuidadores también se les recomienda intentar crear en las primeras semanas de vida una rutina similar para los niños, por ejemplo, llevarlos a dormir a la misma hora, intentar alimentarlos al tiempo, respetando sus propios ritmos. De igual forma, se les sugiere llevar un registro de los biberones, medicamentos y pañales de cada uno para evitar confusiones.

El vínculo afectivo

Desde la gestación se inicia la construcción del vínculo de los padres con los gemelos y de los gemelos entre sí. Una vez nacen, cada gemelo empieza a fortalecer dichos vínculos, que son favorecidos porque continúan compartiendo espacios físicos, como los que ofrece el baño y las rutinas de sueño y alimentación.

En muchas ocasiones, debido a complicaciones en el nacimiento, los gemelos deben ser separados tempranamente para ser hospitalizados, lo cual conlleva una posterior irritabilidad, llanto y dificultades en el sueño; manifestaciones que mejoran o desaparecen con la presencia del otro hermano cerca, lo que ha llevado al estudio de prácticas como, por ejemplo, las estancias conjuntas en la incubadora, que han mostrado tener un impacto en la ganancia de peso, una menor incidencia de trastornos respiratorios y de infecciones, y la disminución del período de estadía hospitalaria.

La lactancia materna

Los gemelos tienden a recibir por menos tiempo la lactancia, en parte, por mitos y dudas de las madres con respecto a la lactancia múltiple, que, idealmente, pudieran abordarse desde el período gestacional. El principal mito por aclarar es que las madres pueden producir suficiente leche para alimentar a varios hijos, pues la producción no depende del número de estos, sino de la estimulación que se realice con la succión. Para el éxito en la lactancia es clave la confianza que tenga la madre de que puede hacerlo y la asesoría sobre la técnica adecuada.

Los expertos recomiendan iniciar la lactancia materna con cada gemelo por separado mientras la mamá perfecciona la técnica, pues es más sencilla y ayuda a que ella adquiera confianza, le brinde atención individualizada a cada niño, identifique sus características y la forma como cada uno de ellos succiona y, a su vez, contribuye a fortalecer los lazos afectivos de manera individual.
La lactancia en tándem o simultánea implica conocer la técnica y contar con ayuda externa o cojines de apoyo. Con el paso de los días se va a convertir en una estrategia para ahorrar tiempo, descansar y crear rutinas similares con los gemelos por lo que, finalmente, es la preferida por muchas madres.

La comunicación y los vínculos entre los gemelos

A medida que van creciendo los gemelos se amplía la conexión emocional por medio del juego y del lenguaje, creando una forma de comunicación propia de ellos, conocida como criptofasia, en la cual, por medio de balbuceos, establecen una clase de conversación única en la que uno comienza una frase y el otro la termina, acciones que demuestran el vínculo inconsciente que los une. Este tipo de interacción exclusiva entre los gemelos puede generar que los padres los dejen solos por largos períodos de tiempo con la consecuente disminución del contacto con otros adultos y niños, situación que cuando es muy repetitiva puede llevar a un retraso en el desarrollo del lenguaje. Es importante entonces aclarar, que la compañía de los gemelos es una ventaja y una oportunidad para el desarrollo de vínculos y relaciones fraternas, pero el gemelo no es un sustituto de los padres.

La relación que se establece entre los gemelos les permite aprender a cooperar y a compartir, por lo que se fomentan relaciones solidarias y se desarrolla una confianza mutua que mitiga la angustia de separación al momento del ingreso al jardín infantil, pues cuentan con el otro hermano como objeto de seguridad, que, posteriormente, pudiera facilitar las habilidades sociales con otros niños.

Las relaciones con otros hermanos

Los retos en la crianza de las familias que tienen otro hijo, además de los gemelos, son mayores, ante la sensación de abandono por los cuidados que requieren los nuevos hermanos, situación que los lleva a reclamar o manifestar la necesidad de atención por parte de sus padres. Es recomendable que estos entonces dediquen tiempo de calidad para sus otros hijos, y los involucren en la atención de los gemelos. Se sugiere también buscar ayuda de los familiares y otros integrantes de la red de apoyo.

Crecimiento y desarrollo

Dado que muchos gemelos nacen antes del término, tienen mayores riesgos para su desarrollo neurológico. Inicialmente, pueden tener puntuaciones menores en el área del lenguaje, funciones motoras y personal-social, posiblemente a consecuencia de la prematuridad, la hospitalización o porque permanecen más con su hermano que interactuando con otros adultos o niños, y reciben una menor atención individual. Con el paso del tiempo los puntajes van siendo muy similares a niños de su misma edad sin condición de gemelaridad.

Crianza e identidad individual

La identidad de los gemelos es uno de los mayores retos de la crianza múltiple y es un gran desafío en gemelos idénticos, ya que se considera que las similitudes físicas facilitan los problemas de identidad y personalidad.

Por tal razón, se sugiere favorecer cierto grado de separación para la búsqueda de identidad propia, tratarlos como individuos separados procurando llamarlos por su propio nombre, buscar formas de diferenciarlos, ya sea con las manillas de identificación que usaron en el hospital, identificar una marca en la piel o un corte de pelo distinto, y no vestirlos igual porque la identidad se va creando desde el exterior. Los padres deben procurar establecer lazos afectivos y compartir tiempo con cada uno por separado: escucharlos, conocer sus gustos, necesidades, habilidades y capacidades y responder sus preguntas de manera individual.

La escolaridad

Para tomar la decisión de si los gemelos deben compartir el aula en la institución educativa, se recomienda conocer el tipo de relación que tienen con los padres y entre ellos y evaluar la capacidad que tienen de crear lazos de amistad con otros niños. Cuando la interacción establecida no limita el desarrollo social del otro, podrían compartir el aula para favorecer los sentimientos de seguridad y evitar el traumatismo de la doble separación (padres y hermano). Esto también facilita a los padres el transporte y la asistencia a reuniones escolares. Debe procurarse que los docentes los sepan reconocer, promuevan trabajos en grupos diferentes y que compartan con varios compañeros y eviten compararlos o etiquetarlos.

En caso de que se decida su separación, esta se debe hacer de forma paulatina y tener en cuenta su opinión. Cuando la cercanía de los gemelos en el aula limita el desarrollo del otro, la asistencia a salones de clase o colegios separados permite un mejor logro de la individualidad y la independencia, así como el desarrollo de talentos y habilidades individuales, minimizando, de esta forma, la comparación y competencia entre ellos.

Rivalidad y competencia

Los conflictos entre gemelos son cuestiones que se presentan con frecuencia y se deben entender como un proceso dentro del desarrollo de sus relaciones y fundamental para su fase de individualización.

La resolución de estos les permite aprender habilidades sociales si se manejan de forma apropiada. Es importante evitar compararlos o establecer estereotipos, como el bueno y el malo, o el juicioso y el necio. Se aconseja resaltar las habilidades y características de cada uno por separado.

  1. Decálogo de recomendaciones sobre la crianza múltiple
  2. Prepararse durante la gestación con información de recursos confiables.
  3. Fortalecer la red de apoyo familiar y externa. Especialmente los primeros meses el cuidado de los niños requiere de ayuda extra.
  4. Tratarlos como individuos separados desde la posición de cada uno en el vientre y llamarlos a cada uno por su nombre.
  5. Iniciar la lactancia lo más rápido posible para promover una lactancia exitosa, con técnicas de extracción, alimentación simultánea y por separado.
  6. Crear una rutina similar para los gemelos en las primeras semanas de vida.
  7. Compartir tiempo de calidad con cada gemelo por separado.
  8. Tratar de destinar espacios para satisfacer las necesidades personales, de la pareja y de otros hijos, pues esto favorece la dinámica familiar.
  9. Evitar vestirlos igual, compararlos y establecer estereotipos, pues estas acciones pueden generar rivalidades y competencia entre ellos.
  10. Propiciar el juego e interacción con otros niños les ayuda en la construcción de su identidad y el desarrollo del lenguaje.
  11. Al ingreso al jardín infantil y al colegio, no siempre hay que separarlos. Para tomar la decisión, es importante tener en cuenta la opinión de los niños y las relaciones establecidas entre ellos.

Signos de alarma

Finalmente, presentamos cinco signos de alarma que pueden ser de utilidad para las familias que afrontan la crianza múltiple y que requieren de ayuda profesional:

  1. Signos de depresión y fatiga de los padres.
  2. Dificultades para la lactancia de ambos hijos.
  3. Retraso en el desarrollo del lenguaje y en el área personal social.
  4. Interdependencia y limitación para establecer la propia identidad.
  5. Rivalidades y conflictos persistentes entre los hermanos.

Lecturas recomendadas

  1. Luisa Andrade, María Martins. La familia en la perspectiva gemelar, una revisión sistemática. Julio, 2014, 758-66
  2. Sociedad Colombiana de Pediatría. Gemelos: amor y crianza por partida doble. Crianza & Salud 2004; 2(5): 32-37.
  3. Marta Cuéllar, Zenaida Pérez Restrepo. ¡Gemelos sí…, pero diferentes! Boletín La Crianza Humanizada N° 143, 2012.