Acerca de las “convulsiones febriles simples”, sabía usted qué:

• Una convulsión febril es definida por The National Institute of Health como un evento en la niñez que ocurre usualmente entre los tres meses y los cinco años de edad, asociado con fiebre, pero sin evidencia de infección intracraneal o de una causa definida de la convulsión

• Más recientemente la Liga internacional contra la epilepsia la definió como una convulsión que ocurre en la niñez después  de un mes de edad, asociada con una enfermedad febril no causada por una infección del sistema nervioso central, sin antecedentes de convulsiones neonatales o de convulsiones previas no provocadas y que no llena los criterios de otras convulsiones agudas sintomáticas.

• Las convulsiones febriles simples son de corta duración (menos de quince minutos), generalizadas y ocurren durante el alza térmica en un episodio febril y no hay recurrencias en veinticuatro horas.

• Es mas factible el riesgo de convulsión febril cuando hay antecedentes de convulsiones familiares del niño en el primer grado de consanguinidad.

• Una de las preguntas más frecuentes de los padres de un niño que acaba  de tener una convulsión febril es acerca de la probabilidad de que pueda tratarse de una meningitis.

• Algunos autores recomiendan tener especial consideración acerca de esa posibilidad diagnóstica de meningitis en las siguientes circunstancias: historia de irritabilidad; inapetencia o letargia; convulsión prolongada, focal o recurrente en el mismo proceso febril; cuando se encuentre cualquier signo clínico sugestivo de meningitis; alteración prolongada del estado de conciencia o focalización neurológica en el período posictal; si está recibiendo antibióticos, y finalmente, si tiene petequias

• También se muestran muy preocupados los padres por el futuro neurológico de un niño que presenta su primera convulsión febril.

• Se les debe responder que no hay datos de que la convulsiones febriles simples causen daños estructurales en el sistema nervioso central o de que los niños que la presenten tengan mayor riesgo de daños cognitivos.

• Dadas las anteriores consideraciones, el Subcomité de Convulsiones Febriles de la Academia Americana de Pediatría ha definido que la convulsión febril simple es un evento benigno, de frecuente ocurrencia en niños entre los seis meses y los cinco años de edad, con un pronóstico excelente y que los antipiréticos, no previenen las convulsiones febriles.

 

Luis Fernando Gómez Uribe
Pediatra y Puericultor