A propósito de ‘No hay niño malo. 12 mitos sobre la infancia’, sabía usted que:

Es un libro escrito por Teresa García Hubard, psicóloga clínica y psicoanalista mexicana, en el que promueve un abordaje de la conducta infantil fundamentada en la teoría del apego y los más recientes descubrimientos de las neurociencias, que contribuyen a construir una relación empática con los hijos en el contexto de la crianza.

A continuación, compartimos con nuestros lectores algunas de sus ideas más relevantes:

  • Educar es difícil, requiere esfuerzo y sacrificio; pero esto no tiene que implicar perder el gozo y la conexión emocional. Se trata primero de acompañarlos a crecer, para después educar. Buscar empatía primero y educar después.
  • Con frecuencia tratamos a los niños como si no fueran seres humanos con emociones profundas, ni interlocutores inteligentes. La empatía es el eje central de una educación consciente que se fundamente en el amor, el respeto, la comunicación y la disciplina empática.
  • Las conductas de los niños son como ventanas que nos permiten asomarnos a su mundo interno para tratar de entenderlo.
  • Ser permisivo es una forma de maltrato, pues le hará más difícil al niño el camino a la madurez. Los niños necesitan saber que hay alguien que se encargará de impedir el caos. No se trata de regresar a los límites dictatoriales de generaciones previas. Los niños de hoy quieren límites con lógica y diálogo, pero que sean consistentes y claros.
  • Educar a nuestros hijos no es fácil, pues están presentes los múltiples miedos que limitan nuestra objetividad y capacidad de aprendizaje: miedos a no saber, a ser incompetentes, a perder el control. Además, una gran fuente de ansiedad parental es la creencia de que de uno depende todo el futuro de nuestros hijos a pesar de que no existen pruebas concluyentes de que lo que hagas como madre o padre, sea el factor que determina su felicidad o su integridad moral.
  • Según L. R. Knost, “la solución para cada problema de parentalidad comienza con estas pequeñas palabras: Conexión: `estoy aquí’, comunicación: `te escucho’, y cooperación: `¿cómo puedo ayudarte?’”.
  • Los niños nos necesitan desesperadamente, pero también necesitan desesperadamente que les demos el espacio y los recursos para dejar de necesitarnos.

 

Por: Juan Fernando Gómez Ramírez
Pediatra puericultor

*Fuente:García Hubard, Teresa. No hay niño malo. 12 mitos sobre la infancia. Ed. Paidós. México. 2017.