A propósito de ‘Infancia, la edad sagrada’, sabía usted que:

Es un libro escrito por la psicoterapeuta y educadora brasileña Evânia Reichert, donde analiza con profundidad algunas tensiones del conocimiento alrededor de la relación niño-adulto y la educación del ser, en el contexto de un nuevo paradigma: la educación heterárquica, sistémica y humanizada.

A continuación, compartiremos con nuestros lectores algunas de sus reflexiones, las cuales consideramos más relevantes:

  • El respeto genuino es un principio ético básico de la condición humana y su ausencia es lo que más se siente en la sociedad actual. No podemos pretender que las personas nos amen, pero sí es posible desear que nos respeten.
  • La práctica consciente del respeto biopsicológico, autorregulación y buenos vínculos, puede ser un recurso para que la crianza de los niños se oriente más al desarrollo pleno que al mantenimiento de las máscaras sociales.
  • Nuestro viaje por las etapas de la vida es distinto para cada persona, pero el itinerario es previsible.
  • Fruto amargo de la ignorancia adulta, la realidad que nos rodea está punteada de castigos que llevan el sello del abuso de la posición adulta sobre la infantil.
  • Wilhelm Reich afirma que hay cosas que no se educan, es decir, que solo pueden autorregularse. Cultivar la ética de la autorregulación es confiar en la sabiduría instintiva de la vida y en la certeza de que el ser humano nace esencialmente bueno.
  • Volverse un cuidador suficientemente bueno, como decía Winnicott, y ejercer la condición adulta ante cualquier niño, nos remite a un camino de presencia y humanización. La pérdida de la sabiduría paterna y materna –ese saber en tus entrañas de cómo actuar y reaccionar con tus hijos– es la marca de este tiempo en el que la culpa acompaña a los padres tanto en sus acciones como en sus omisiones.
  • Los niños de escasos recursos, en la mayoría de los casos, no tienen derecho a la infancia.
  • Un buen resumen de esta obra lo constituye la reflexión consignada en ella del psiquiatra austríaco Wilhelm Reich: “La prevención de la neurosis en el mundo solo será posible cuando aprendamos a cuidar de quien todavía está sano, de quien aún no fue dañado: nuestros niños”.

 

Por: Juan Fernando Gómez Ramírez
Pediatra puericultor

*Fuente: Reichert, Evânia. Infancia, la edad sagrada. Ediciones La Llave. Barcelona. 2011.