A propósito de ‘El cerebro del niño explicado a los padres’, sabía usted que:

Por: Juan Fernando Gómez Ramírez

Pediatra puericultor

Es un libro escrito por el neuropsicólogo y psicoterapeuta español Álvaro Bilbao, con la intención de compartir con los padres de familia conocimientos actuales del área de las neurociencias, hacia un acompañamiento asertivo a sus hijos que promueva el desarrollo de su potencial intelectual y emocional.

Queremos compartir con nuestros lectores algunas reflexiones de su autor, que consideramos de mucha utilidad frente a las maravillosas vivencias que se inician cuando “hay un niño en tu vida”:

  • Los primeros seis años son los más importantes en la vida de los niños, pues durante esta etapa se desarrolla la seguridad en sí mismos y en el mundo que los rodea, se desarrolla el lenguaje, se asienta la manera de aprender y las bases que en el futuro permitirán resolver problemas y tomar decisiones.
  • La creatividad está en la base misma de la inteligencia como la definimos hoy: “La capacidad para resolver problemas novedosos”. El cerebro de los niños es más creativo que el de los adultos porque todavía no ha incorporado ese gran filtro de censura que son las normas y las conveniencias sociales. Con toda razón, Pablo Picasso afirmó: “Todo niño nace siendo un artista, lo difícil es seguir siendo un artista al hacerte mayor”.
  • Durante esta etapa de la vida, y a diferencia del adulto, el niño percibe el mundo principalmente a través de las emociones, el juego y el afecto.
  • Desde el punto de vista evolutivo cerebral, durante el primer año de vida los padres interaccionan con el cerebro primitivo (denominado reptiliano) del niño. A esta interacción se adiciona, a partir del segundo año, el cerebro emocional y, a partir del tercer año de vida, el llamado cerebro racional adquiere un gran protagonismo en la vida del niño.
  • Si criar a un hijo fuera tan complejo, milimétrico, absoluto o exacto, nuestra especie se habría extinguido hace miles de años. La realidad es que los niños crecen sanos y felices en una tribu esquimal, en medio de la selva o viajando con una caravana de camellos por el desierto.
  • La empatía es la capacidad de ponerse en el lugar del otro. A diferencia de la “simpatía”, en la que dos personas coinciden, en la primera no hay coincidencia, aunque sí entendimiento. Si quieres empatizar con tu hijo, es importante que te sepas sintonizar con sus emociones.
  • Los conceptos expresados por el autor a lo largo de esta interesante obra corroboran una vez más la sabia reflexión del Premio Nobel de Literatura, Hermann Hesse, cuando afirma: “Dadme los primeros seis años de la vida de un niño y os regalo el resto”.

*Fuente: Bilbao, Álvaro. El cerebro del niño explicado a los padres. 1a ed. Plataforma Ed. Barcelona. 2015.