Carta de los Lectores

buzon

Recuerde que

Según el artículo 11, del Decreto 806 del 30 de abril de 1998, el niño pue­de acceder directamente al pediatra sin que tenga que ser visto primero por un médico general. El artículo dice textualmente:

“Condiciones de acceso. Para acceder a cualquiera de los niveles de complejidad del plan obligatorio de salud, se consideran como indispensables y de tránsito obligatorio las actividades y procedimientos de consulta de medicina general y/o paramédica del primer nivel de atención. Para el tránsito entre niveles de complejidad es requisito indispensable el procedimiento de remisión. Se exceptúan de lo anterior solamente las atenciones de urgencia y pediatría”.

Revista Crianza & Salud
Sociedad Colombiana de Pediatría

Señores

Sociedad Colombiana de Pediatría

Revista Crianza & Salud

Bogotá, D.C.

Se ha hablado mucho en estos días sobre el uso tan frecuente del castigo físico para corregir conductas inadecuadas de los niños. Ustedes como especialistas ¿qué opinan al respecto?

Cordial Saludo

María Inés Guerra

Rta.

Desafortunadamente la práctica del castigo físico en la relación de los cuidadores con los niños se encuentra todavía muy arraigada en nuestra cultura. El concepto actual de los expertos en crianza infantil coincide en que dicha práctica debe salir del contexto de la crianza, pues cuando se aplica el castigo físico se les enseña a los niños que la violencia es una forma corriente de relacionarse entre los seres humanos, promoviendo así la expresión de comportamientos violentos.

La educadora familiar Ángela Marulanda señala las principales desventajas del castigo físico: no promueve respeto, sino desprecio; no promueve admiración, sino temor; y no promueve deseos de enmendarse en quien lo recibe, sino deseos de vengarse. Con toda razón, un sabio proverbio afirma que: “el que pega para enseñar, está enseñando a pegar”.

 

Cordialmente,

Crianza & Salud