Problemas de aprendizaje: lo que los padres deben saber

Las dificultades para aprender no siempre son evidentes, por eso los padres deben estar alerta a ciertos signos para empezar un tratamiento. Claves para identificarlos. 

American Academy of Pediatrics

Su hijo aprenderá muchas cosas en la vida: a escuchar, hablar, leer, escribir y hacer operaciones matemáticas. Es posible que le sea más difícil aprender algunas destrezas que otras. Si su hijo está poniendo todo su empeño en aprender ciertas destrezas, pero no es capaz de seguirle el ritmo a sus compañeros, es importante averiguar el por qué. Puede haber varias razones. Si tiene un problema o dificultad en el aprendizaje cuanto más pronto lo detecte, más rápido podrá buscar ayuda. Aunque este problema no tiene una cura específica, su hijo puede aprender a triunfar en la escuela, el trabajo y en sus relaciones personales.

¿Qué es un problema específico o dificultad en el aprendizaje?

Estos tienen que ver con el modo en el que el cerebro obtiene, usa, almacena y envía información. Los niños que sufren de problemas en el aprendizaje pueden tener dificultades con una o más de las siguientes destrezas: leer, escribir, escuchar, hablar, razonar y hacer operaciones matemáticas. Pero esto no es lo mismo que los problemas de aprendizaje provocados por impedimentos visuales, auditivos o motrices.

¿Qué causa un problema específico o dificultad en el aprendizaje?

No siempre se conocen las causas de las dificultades en el aprendizaje. Hay varias posibles. A menudo los niños que padecen este trastorno tienen un padre o pariente con una dificultad en el aprendizaje igual o similar. En algunos casos, los niños que tienen un problema de aprendizaje nacieron con bajo peso, o fueron prematuros. En otros casos, una lesión o enfermedad durante la niñez pudo haber causado el problema, como por ejemplo, una lesión severa en la cabeza, intoxicación con plomo o una enfermedad infantil en la infancia.

¿Cómo sé si mi hijo tiene un problema de aprendizaje?

Los problemas en el aprendizaje no siempre son evidentes. Sin embargo, hay algunos signos que podrían indicar que su hijo necesita ayuda. Tenga en cuenta que los niños se desarrollan y aprenden a distintos ritmos. Comuníquele a su pediatra si su hijo muestra cualquiera de los siguientes signos:

Los niños en edad preescolar podrían tener:
  • Demoras en el desarrollo del lenguaje. Hacia los dos años y medio de edad, su hijo deberá ser capaz de hablar usando oraciones cortas.
  • Problemas en el habla. Hacia los tres años de edad, su hijo debe- rá hablar lo suficientemente bien como para que los adultos entien- dan casi todo lo que dice.
  • Problemas de coordinación. Hacia los cinco años de edad, su hijo deberá ser capaz de abotonarse la ropa, recortar y saltar. También ser capaz de copiar un círculo, un cuadrado o un triángulo.
  • Corto margen de atención. Entre los tres y los cinco años de edad, su hijo debe estar en capacidad de quedarse sentado para escuchar un cuento corto. A medida que su hijo crece, deberá ser capaz de prestar atención por períodos de tiempo más largos.
Los niños en edad escolar y los adolescentes podrían tener dificultades para:
  • Seguir instrucciones.
  • Organizar sus cosas y permanecer organizados en la casa y en la escuela.
  • Entender instrucciones verbales.
  • Aprender datos y recordar información.
  • Aprender las asignaturas que se enseñan en la escuela (por ejemplo: matemáticas, lectura o gramática) y a la vez ser hábiles para otras cosas.
  • Adaptarse a sus compañeros o comunicarse con otras personas.
  • Modular palabras y leer o deletrear.
  • Escribir con claridad (es posible que tengan muy mala letra).
  • Concentrarse y terminar las tareas escolares (puede tener una marcada tendencia a soñar despiertos).

¿Cuáles son los problemas más comunes en el aprendizaje?

A continuación describiremos brevemente algunos de los problemas más comunes en el aprendizaje. Tenga en cuenta que no todos los niños que padecen de estos trastornos encajan exactamente en uno de estos tipos. Es importante hacer una evaluación cuidadosa de cada caso.

Los niños que tienen un trastorno de lectura:
  • Pueden no recordar los nombres de las letras y de los sonidos que estas hacen.
  • Pueden no entender las palabras que se les leen.
  • Pueden no entender que las palabras están formadas por sonidos y que las letras representan esos sonidos.
  • Pueden no ser capaces de pronunciar palabras a la velocidad adecuada y de la manera correcta.
  • Pueden tener dificultad para deletrear palabras.
  • Pueden tardarse más en leer palabras que ya conocen.
Los niños que tienen un trastorno de escritura (grafomotor):
  • Pueden tener dificultad para usar el bolígrafo o lápiz.
  • Pueden no recordar cómo están formadas las letras.
  • Pueden tener problemas para copiar figuras o dibujar líneas, así como para espaciar las cosas correctamente en el papel.
  • Pueden tener dificultad para escribir palabras con el fin de expresarse.
  • Pueden tener dificultad para organizar y escribir sus pensamientos en el papel.
Los niños que tienen un trastorno en destrezas matemáticas:
  • Pueden tener dificultad para captar
  • conceptos matemáticos, tales como valores numéricos, cantidades y or- den de los factores.
  • Pueden tener problemas con fracciones, porcentajes, geometría y álgebra.
  • Pueden tener problemas con ciertos conceptos como el tiempo, el dinero y el sistema de medidas.
  • Pueden tener otros problemas que incluyen dificultades con las figuras geométricas y el dibujo.
Los niños con problemas en el aprendizaje no verbales:
  • Pueden tener problemas para comprender signos o señales no verbales, como el lenguaje corporal.
  • Pueden tener poca coordinación.
Los niños que tienen problemas en el habla y el lenguaje:
  • Pueden tener problemas para entender y utilizar el lenguaje (esto podría afectar a la vez su facilidad para leer y escribir).
  • Pueden tener dificultad para en- tender instrucciones o información nueva.
  • Los niños con trastornos del procesamiento auditivo central:
  • Quizás no tengan problemas para escuchar, pero presenten dificultad para comprender y retener lo que escuchan.
  • Pueden tener una debilidad específica en el modo en que escuchen los sonidos. Es posible que estos niños tengan dificultades mayores cuando haya mucho ruido de fondo.

¿Existe una cura?

No existe una cura única para los problemas de aprendizaje. Cuídese de las personas y los grupos que dicen tener respuestas o soluciones simples. Quizá oiga hablar de ejercicios visuales, movimientos corporales, dietas especiales, vitaminas y suplementos nutricionales.

No hay evidencia que pruebe que estas alternativas son efectivas. Si tiene dudas sobre algún tratamiento, discútalo con su pediatra. Además, puede ponerse en contacto con recursos confiables como los mencionados al final de este artículo para obtener más información.

¿Quién puede ayudarle?

La ley les exige a las escuelas ayudar a todos los niños que tienen dificultades de lenguaje o de aprendizaje sin ningún costo adicional para los padres. Si le preocupan los problemas de aprendizaje de su hijo o sospecha que tiene un problema en el aprendizaje, hable con el maestro del niño y con su pediatra. Las pruebas informales y las evaluaciones formales son mecanismos a través de los cuales los educadores y otros especialistas en educación pueden ayudarle a determinar si existe un problema.

Es posible que el pediatra quiera hacerle a su hijo un examen visual y de audición para descartar otros posibles problemas. También podrá llevar al niño a un pediatra especializado en problemas de desarrollo neurológico, a un pediatra experto en desarrollo y comportamiento o a un neurólogo infantil. Otros profesionales que pueden ayudar en estos casos son los psicólogos y los especialistas en educación.

Los niños que tienen problemas en el aprendizaje pueden ser elegibles para recibir servicios especiales que les ayudarán a tener un buen desempeño escolar. Esto podría incluir tutoría, exámenes sin restricción de tiempo, o a veces cambios en el salón de clases dirigidos al estilo de aprendizaje específico del niño. Una forma de garantizar que su hijo reciba la ayuda adecuada es que los maestros y los padres (y a veces el pediatra) se reúnan para diseñar un plan por escrito que describa claramente los servicios que su hijo necesitará. Este plan se conoce como Programa de Educación Individualizada (IEP, por su sigla en inglés). Una vez que el plan se defina, debe ser revisado con regularidad para cerciorarse de que las necesidades del niño estén satisfechas.

¿Cómo puedo ayudarle a mi hijo?

La mayoría de los niños que tienen problemas de aprendizaje pueden alcanzar sus metas al desarrollar formas diferentes de aprendizaje.

Esas son tres formas en que puede estimular a su hijo:

Resaltar las fortalezas. Todos los niños tienen talentos especiales, así como debilidades específicas. Determine cuáles son las fortalezas de su hijo y ayúdelo a que aprenda a utilizarlas al máximo.

Desarrollar destrezas sociales. Los problemas de aprendizaje combinados con los retos del crecimiento pueden hacer que su hijo se ponga triste, malhumorado o retraído. Trate de hallar clubes, equipos y actividades en las que se haga énfasis en la amistad y la diversión. Estas actividades fomentan la confianza del niño. Y recuerde: la competencia no significa solo ganar.

Planear el futuro. Muchos padres de niños que tienen problemas en el aprendizaje se preocupan por el futuro de sus hijos. Recuérdele a su hijo que los problemas de aprendizaje no están relacionados con su inteligencia. De hecho, personas que tienen este tipo de trastornos son brillantes y llegan a tener mucho éxito. Usted puede ayudarle a su hijo a planear su futuro como adulto al estimularlo a tomar decisiones en cuanto a su carrera profesional durante la secundaria.